Puesto que gran cantidad de temas girarán en torno a este libro, por demás fabuloso... que mejor que empezar con esta entrada.
Me resulta un tanto complicado explicar lo importante que es este libro para mí, sin duda un libro maravilloso, estupendo... el titulo siempre estuvo presente por ahí..."La insoportable levedad del ser"... no recuerdo cuando lo escuché.. pero siempre me dije que era un titulo impresionante y en verdad lo es... Y siempre creí que tendría que ser un gran libro, cosa que efectivamente comprobé...
Esta es una novela del escritor Milan Kundera, que mezcla reflexiones filosóficas con la historia, es decir la trama, resultando de esto una obra extraordinaria que nos habla de las flaquezas humanas, nuestra condición desprotegida y las paradojas de la vida. Algunas de las ideas aqui descritas ya las había venido yo pensando, por eso mi apego a esta obra, pero el libro me ha permitido ordenar más todo ello, pero no piensen que se trata de encontrar paz interior, no, eso es para tontos, por no decir otra cosa, sino al contrario llegar a tener una idea clara o más o menos clara de la vida(bueno creo que no es esa la palabra)... en fín nadie dijo que la verdad fuese bonita, asi que a hacer de tripas corazón... pero no pueden morir sin antes leerlo... por que creanme no habra otra vida para hacerlo..
Milan Kundera
La idea del eterno retorno es misteriosa y con ella Nietzsche dejó perplejos a los demás filósofos: ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido ya, y que incluso esa repetición haya de repetirse hasta el infinito! ¿Qué quiere decir ese mito demencial?
El mito del eterno retorno viene a decir, per negationem, que una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna, es como una sombra, carece de peso, está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza nada significan. No es necesario que los tengamos en cuenta, igual que una guerra entre dos Estados africanos en el siglo catorce que no cambió en nada la faz de la tierra, aunque en ella murieran, en medio de indecibles padecimientos, trescientos mil negros.
¿Cambia en algo la guerra entre dos Estados africanos si se repite incontables veces en un eterno retorno?
Cambia: se convierte en un bloque que sobresale y perdura, y su estupidez será irreparable.
Si la Revolución francesa tuviera que repetirse eternamente, la historiografía francesa estaría menos orgullosa de Robespierre. Pero dado que habla de algo que ya no volverá a ocurrir, los años sangrientos se convierten en meras palabras, en teorías, en discusiones, se vuelven más ligeros que una pluma, no dan miedo. Hay una diferencia infinita entre el Robespierre que apareció sólo una vez en la historia y un Robespierre que volviera eternamente a cortarle la cabeza a los franceses.
Digamos, por tanto, que la idea del eterno retorno significa cierta perspectiva desde la cual las cosas aparecen de un modo distinto a como las conocemos: aparecen sin la circunstancia atenuante de su fugacidad. Esta circunstancia atenuante es la que nos impide pronunciar condena alguna. ¿Cómo es posible condenar algo fugaz? El crepúsculo de la desaparición lo baña todo con la magia de la nostalgia; todo, incluida la guillotina.
...la profunda perversión moral que va unida a un mundo basado esencialmente en la inexistencia del retorno, porque en ese mundo todo está perdonado de antemano y, por tanto, todo cínicamente permitido.


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