jueves, 8 de agosto de 2013

AMOR DE FRUTAS


Déjame rodar manzanas en tu sexo,
néctares de mango,
carne de fresas:

          Tu cuerpo son todas las frutas.

Te abrazo y corren las mandarinas.
Te beso y las uvas sueltan 
el vino oculto de su corazón
sobre mi boca.

Mi lengua siente en tus brazos
el zumo dulce de las naranjas.
Y en tus piernas 
el pomegranate
esconde sus semillas incitantes.

Déjame que coseche los frutos de agua
que sudan en tus poros.

¡Mi hombre de limones y duraznos!
Dame a beber fuentes de melocotones y bananos
racimos de cerezas.

Tu cuerpo es el paraíso perdido
Del que
nunca jamás
ningún Dios 
podrá expulsarme.

Gioconda Belli


martes, 23 de julio de 2013

Plutón


Rayuela (1963) Julio Cortázar



¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de  dentífrico.

martes, 2 de abril de 2013

La Señora de los Insectos




Maria Sibylla Merian (Fráncfort, 2 de abril de 1647 - Ámsterdam, 13 de enero de 1717) fue una naturalista, exploradora y pintora alemana, de padres suizos, para quien la ilustración se convirtió en una forma de investigación y escrutinio de la naturaleza. Sus estudios fueron revolucionarios porque, entre otras cosas, mantuvo en su lugar de trabajo toda suerte de insectos que le permitían observar del natural sus estados metamórficos y, de esta manera, lograba capturar paso a paso sus cambios. Así, construyó las bases de la ilustración científica y la clasificación de plantas. Desde el punto de vista estético, sus dibujos están dotados de una bella composición, con un trazo de línea firme, y enriquecidos por un hermoso colorido difícil de igualar en su época. Si bien a María Sibylla se le ha reconocido su talento como ilustradora científica, sus aportes a la historia del arte no han sido suficientemente valorados.

Maria Sibylla no sólo recibió un nombre bello, también era un nombre famoso. Su padre era Matthäus Merian, renombrado grabador y editor, que había alcanzado una considerable celebridad por sus imágenes de ciudades europeas maravillosamente fieles y reproducidas una cantidad innumerable de veces.

Al morir su padre a la edad de tres años su madre contrae segundas nupcias con el pintor  de flores Jacob Marell, quien despierta en su hijastra el interés tanto por el arte como por la naturaleza, y la alienta a ingresar en un taller de pintura, muy pronto Maria Sibylla desarrolla la inusual independencia y la extrema tenacidad que la caracterizarán en la persecución de objetivos artísticos o científicos. Ella misma describe esta cualidad suya como su “paciencia de hierba”, e instala siendo aún muy joven un taller en la buhardilla del hogar familiar.  Quiere familiarizarse  con las formas de vida minúsculas y maravillosas y con su colorida multiplicidad, y comienza a pintar flores, abejas, escarabajos y mariposas.



“Me he interesado en los insectos desde mi más tierna juventud. Primero comencé con los gusanos de seda en mi ciudad natal de Francfort. Después comprobé que a partir de otros gusanos se desarrollaban mariposas diurnas y nocturnas mucho más bellas que las de los gusanos de seda. Esto me llevó a coleccionar todos los gusanos y orugas que podía encontrar para observar su transformación. Debido a esto, me sustraje a toda compañía humana y me concentré en estas investigaciones. Al mismo tiempo, quise ejercitarme en la pintura para dibujar  todas estas  metamorfosis del natural.”





A más tardar en 1660 – o sea a la edad de trece años-, comienza a llenar su casa de gusanos con sus respectivas hojas de mora para poder observar directamente la metamorfosis. Esta experiencia en un principio sensorial y estética va adquiriendo paulatinamente características científicas, cuando inicia la redacción de un cuaderno de notas y llena sus hojas de observaciones detalladas.



Aristóteles, Leonardo, Einstein y Cía,Ciencia / Ma Non Troppo.Ernst Peter Fischer.Ediciones Robinbook, 2006
Aportes creativos femeninos en la pintura y la ilustración. María Isabel Duque.2009.



miércoles, 27 de marzo de 2013

El Beso de la Mujer Araña





-A ella se le ve que algo raro tiene, que no es una mujer como todas. Parece muy joven, de unos veinticinco años cuanto más, una carita un poco de gata, la nariz chica, respingada, el corte de cara es... más redondo que ovalado, la frente ancha, los cachetes también grandes pero que después se van para abajo en punta, como los gatos.

-¿Y los ojos?

-Claros, casi seguro que verdes, los entrecierra para dibujar mejor. Mira al modelo, la pantera negra del zoológico, que primero estaba quieta en la jaula, echada. Pero cuando la chica hizo ruido con el atril y la silla, la pantera la vio y empezó a pasearse por la jaula y a rugirle a la chica, que hasta entonces no encontraba bien el sombreado que le iba a dar al dibujo.

-¿El animal no la puede oler antes?

-No, porque en la jaula tiene un enorme pedazo de carne, es lo único que puede oler. El guardián le pone la carne cerca de las rejas, y no puede entrar ningún olor de afuera, a propósito para que la pantera no se alborote. Y es al notar la rabia de la fiera que la chica empieza a dar trazos cada vez más rápidos, y dibuja una cara que es de animal y también de diablo. Y la pantera la mira, es una pantera macho y no se sabe si es para despedazarla y después comerla, o si la mira llevada por otro instinto más feo todavía.

-¿No hay gente en el zoológico ese día?

-No, casi nadie. Hace frío, es invierno. Los árboles del parque están pelados. Corre un aire frío. La chica es casi la única, ahí sentada en el banquito plegadizo que se trae ella misma, y el atril para apoyar la hoja del dibujo. Un poco más lejos, cerca de la jaula de las jirafas hay unos chicos con la maestra, pero se van rápido, no aguantan el frío.

-¿Y ella no tiene frío?

-No, no se acuerda del frío, está como en otro mundo, ensimismada dibujando a la pantera.

-Si está ensimismada no está en otro mundo. Ésa es una contradicción.

-Sí, es cierto, ella está ensimismada, metida en el mundo que tiene adentro de ella misma, y que apenas si lo está empezando a descubrir. Las piernas las tiene entrelazadas, los zapatos son negros, de taco alto y grueso, sin puntera, se asoman las uñas pintadas de oscuro. Las medias son brillosas, ese tipo de malla cristal de seda, no se sabe si es rosada la carne o la media.

Cien Años de Soledad



Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo. Todos los años, por el mes de marzo, una familia de gitanos desarrapados plantaba su carpa cerca de la aldea, y con un grande alboroto de pitos y timbales daban a conocer los nuevos inventos. Primero llevaron el imán. Un gitano corpulento, de barba montaraz y manos de gorrión, que se presentó con el nombre de Melquíades, hizo una truculenta demostración pública de lo que él mismo llamaba la octava maravilla de los sabios alquimistas de Macedonia. Fue de casa en casa arrastrando dos lingotes metálicos, y todo el mundo se espantó al ver que los calderos, las pailas, las tenazas y los anafes se caían de su sitio, y las maderas crujían por la desesperación de los clavos y los tornillos tratando de desenclavarse, y aun los objetos perdidos desde hacía mucho tiempo aparecían por donde más se les había buscado, y se arrastraban en desbandada  turbulenta detrás de los fierros mágicos de Melquíades. “Las cosas tienen vida propia -pregonaba el gitano con áspero acento-, todo es cuestión de despertarles el ánima”.

viernes, 18 de enero de 2013

El sentido de la vida, el universo y todo lo demás



Muchos se habrán preguntado el porqué del número 42 que aparecía como emoticono de facebook, y digo aparecía porque fue retirado el pasado 28 de diciembre, hay detras de esto una historia por demás interesante.
El sentido de la vida, el universo y todo lo demás es un concepto procedente de la saga de ciencia-ficción The Hitchhiker's Guide to the Galaxy de Douglas Adams. En la historia, el sentido de la vida, el universo y todo lo demás es buscado por un superordenador llamado Deep Thought(pensamiento profundo)

Según The Hitchhiker's Guide to the Galaxy, un grupo de exploradores de una raza de seres pandimensionales e hiperinteligentes construyen Pensamiento Profundo, la segunda mejor computadora de todos los tiempos, para obtener la respuesta al sentido de la vida, el universo y todo lo demás. Después de siete millones y medio de años meditando la pregunta, Pensamiento Profundo declara que la respuesta es cuarenta y dos, razonando que la pregunta fue mal planteada y debe ser formulada correctamente para entender la respuesta.

El creador del término, Douglas Adams, afirmó que el motivo de haber escogido ese número no es nada en especial, si no más bien, algo por salir de una respuesta que se le hizo.








miércoles, 16 de enero de 2013

Y sin embargo se mueve




Eppur si muove o E pur si muove (y sin embargo se mueve, en español) es la polémica frase que según la tradición Galileo Galilei pronunció después de abjurar de la visión heliocéntrica del mundo ante el tribunal de la Santa Inquisición... verdad o mito?... la frase ha pasado a la historia, cargada de simbolismo. Tan debatida en acalorados debates, me inclino a creer que viene a ser un romanticismo legendario aunque en verdad interesante...

jueves, 3 de enero de 2013

Demasiado Amor




Por tu culpa empecé a querer a este país. Por tu culpa, por tu culpa, por tu grandísima culpa. Porque tú me llevaste y me trajiste, me subiste y me bajaste, por veredas y caminos, por pueblos y ciudades. Me llevaste en coche, en lancha, en avión, en camión, en bicicleta y a pie. Me llevaste por rincones y explanadas, cerros y cañadas, iglesias, edificios y ruinas. Me llevaste por unos lugares planos y por otros empinados, por puentes de ríos anchos y por puentes de lechos secos, me hiciste subir escaleras, cruzar lagos inmensos, conocer un mar que se secaba la mitad del año y otro que sólo me llegaba hasta las rodillas. Y ahí iba yo atrás de ti y contigo, mirándote, bebiéndote, esperándote para que me hicieras el amor después de tanto recorrido, de tanto polvo, verdor, desolación, calor y lluvia que fuimos encontrando en este país nuestro de cada día.

ÍNCIPIT- Demasiado Amor (Sara Sefchovich)
Se puede leer un poco más en el enlace... 



Como Agua Para Chocolate


La cebolla tiene qué estar finamente picada. Les sugiero ponerse un pequeño trozo de cebolla en la mollera con el fin de evitar el molesto lágrimeo qué se produce cuando uno la está cortando. Lo malo de llorar cuando uno pica cebolla no es el simple hecho de llorar, sino qué a veces uno empieza, como quién dice, se pica, y ya no puede parar...

ÍNCIPIT Como Agua para Chocolate, Lea esta novela, enamorese, es... sensacional, un gran amor, cocina y tradición en el México de principios de siglo.

Pedro Páramo



Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría, pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo. "No dejes de ir a visitarlo -me recomendó. Se llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le dará gusto conocerte." Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto decírselo se lo seguí diciendo aun después de que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus manos muertas.
Todavía antes me había dicho:
-No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio... El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro.
-Así lo haré, madre.
Pero no pensé cumplir mi promesa. Hasta que ahora pronto comencé a llenarme de sueños, a darle vuelo a las ilusiones. Y de este modo se me fue formando un mundo alrededor de la esperanza que era aquel señor llamado Pedro Páramo, el marido de mi madre. Por eso vine a Comala.



ÍNCIPIT y primera página de la novela Pedro Páramo- Bellísimo, profundamente conmovedor y cautivante, una obra obra cumbre no solo de la literatura hispana sino de la literatura universal, leer Pedro Páramo es como leer poesía, es un monologo onírico fascinante... No podrá parar, lealo usted un día de estos y entenderá el porque de la fascinación nuestra de cada día.